PL.LP

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PEDRO LUIS

PEDRO LUIS
LÓPEZ PÉREZ

El Arte, La Gloria, La Libertad se marchitan. La NATURALEZA siempre está bella.

El Arte, La Gloria, La Libertad se marchitan. La NATURALEZA siempre está bella.

POESIA Y VIVENCIAS

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POESÍA y VIVENCIAS

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MI PEQUEÑA VENECIA

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VEGADEO - ASTURIAS

EN EL MUNDO

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(PL.LP) - DESIGNS BY ROMA

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jueves, 7 de mayo de 2015

VELAS DOCENTES. Baco. CUARTETA.









Baco, dios del Vino, era hijo de Júpiter y Semelé; nació en la isla de Naxos y Mercurio le llevó a Arabia a la mansión de las Ninfas, que cuidaron de alimentarle en aquellas montañas. Sileno le enseñó a plantar la viña y las Musas le instruyeron en el canto y la danza.
Cuando los Gigantes escalaron el Cielo, Baco, tomando la forma de un león, luchó contra ellos con tanto éxito como bravura. Júpiter le excitaba a la lucha gritándole: ¡Evohé!¡Evohé!¡Valor, hijo mio, valor!
Llegado Baco a su mayor edad, emprendió la conquista de la India. Formaba la expedición un grupo de hombres y mujeres que no tenían otras armas sino Tirsos, címbalos y tambores.; a su cabeza iba el mismo Baco. Pan, Sileno, los Sátiros, los Coribantes y Aristeo; que inventó la miel, formaban su séquito. Esta conquista no costó una gota de sangre: los pueblos se sometían gozosos a un conquistador tan humano que les daba leyes sabias, les enseñaba el arte de cultivar el campo y les iniciaba en la elaboración del vino. Un día que atravesaba los arenosos desiertos de Libia, sintiéndose acosado por una sed ardiente, imploró la ayuda de Júpiter y al momento el Príncipe de los dioses hizo surgir un carnero que condujo a Baco y sus huestes a una fuente de límpidas aguas donde pudieron apagar su sed.
Erigona cautivó el corazón del dios quien apeló a todos los medios para agradarle. Apenas pronunciaba palabra para hacerle alguna declaración o una simple cortesía, se sonreía ella compasivamente y dejaba al dios que acabara solo su arenga. Iba a desistir de su propósito, cuando se dió cuenta de que a Erigona le gustaban las uvas locamente y de que se escapaba todas las tardes para ir al campo y hartarse de ellas a su gusto. Al descubrir esta afición de la joven, corre a la viña de Icario, se coloca en el camino por donde la Princesa ha de pasar y  toma la forma de un espléndido racimo encarnado prendido a una vid. Llega Erigona y al ver a la luz del crepúsculo el racimo tentador, corre hacia él y lo arranca. Baco retorna inmediatamente a su estado anterior y consigue al fin que la bella indiferente se digne a escuchar su declaración tantas veces empezada y no acabada jamás.








POESÍA

Tirsos(1), Címbalos(2) y Tambor,
armas para una Conquista
sin provocar sangre o dolor
con una Elegancia Altruista.

El dios cultivado e instruido, 
tendiendo velas docentes
de Arte y de Consejo fluido,
contra ignorancia de gentes.

Amor de Baco y Erigona
surgió al racimo tentador.
Se acabó actitud burlona
y ese ruin "cansino" estupor.

El Amor es caprichoso,
ignora formalidades;
es banal y receloso
y pleno de ambigüedades.


Pedro Luis López Pérez (PL.LP)

1-. Vara enramada que servía de cetro a Dionisos.
2-.Instrumento de percusión, parecido a los platillos, usado por los griegos y romanos.














ADIVIDAMA

Solución anterior: El Huevo.

Antes que nazca la Madre, anda el hijo por la calle.

Solución: Próxima Semana.










viernes, 1 de mayo de 2015

LIRA Y CADUCEO. Mercurio. REDONDILLA.









Mercurio era hijo de Júpiter. El mismo día de su nacimiento se sintió tan apuesto y robusto que luchó con Cupido, derribándole con una zancadilla y robándole su carcaj. Hurtó la espada de Marte, el Tridente de Neptuno, el Ceñidor de Venus y el Cetro de Júpiter, y estaba a punto de escamotear el Rayo si el temor a quemarse los dedos no se lo hubiera impedido.
Tanta bribonada y audacia hicieron que fuese arrojado del Cielo y entonces vino a la Tierra y fijó su residencia en Tesalia, donde pasó su adolescencia y juventud. El desterrado Apolo se dedicaba entonces a guardar los bueyes del rey Admeto, cuando a Mercurio, que también era como él pastor, le pareció cómodo procurarse un rebaño sin gasto alguno. Se aprovechó de un momento en que Apolo sumido en tierno delirio remembraba sus amores pastoriles tocando la flauta, y entonces Mercurio desvió adrede sus bueyes del lugar en el que pacían y se los llevó escondiéndolos en lo más espeso de un bosque. Estos múltiples latrocinios hicieron que fuese considerado como el dios de los Ladrones y Tramposos. Apolo se enfadó sobremanera. Hicieron las paces y Mercurio le dió una lira de tres cuerdas. Apolo le dió, por su parte, una varilla de avellano que tenía la propiedad de apaciguar querellas y reconciliar a los enemigos. Para cerciorarse Mercurio del poder de este talismán, lo interpuso entre dos serpientes que luchaban encarnizadamente y al momento las dos se enroscaron alrededor de la varilla y allí quedaron entrelazadas formando el Caduceo, que es el principal atributo de Mercurio.
Inventó los pesos y medidas, y al poco tiempo fue honrado por mercaderes y comerciantes le llamaron el dios del comercio. Tuvo gran habilidad en el Arte de la Elocuencia y por ello, también, fue considerado como el dios de las Artes Liberales y Bellas Letras. Es considerado, también, dios de los Atletas.
El destierro de Mercurio producía en la Corte Celestial un sensible vacío; por eso fue nuevamente llamado a ella, y puesto que mientras vivió sobre la Tierra había demostrado superior destreza e inteligencia, Júpiter le constituyó su ministro, su intérprete y el Mensajero del Olimpo. Son atributos suyos el Gallo y la Tortuga, significando el Gallo la vigilancia, tan necesaria en el cumplimiento de diversas e importantes funciones; la Tortuga recuerda que Mercurio fué quien inventó la Lira, que en un principio era hecha con placas de este réptil. En los caminos de gran tránsito figuraban de trecho en trecho estatuas de forma cuadrada que representaban a Mercurio y servían para las delimitaciones de los campos o para señalar el camino a los viajeros extraviados. Estas estatuas se llamaban Hermes, colcándose en el centro de las encrucijadas y tenían tantas caras como caminos convergían a distintos lugares.












POESÍA

Las astucias y artimañas,
travesura y latrocinios
en los ajenos dominios;
muestra sus hábiles mañas.

Rivales haciendo paces,
sin demostrar ningún rencor;
vaciando resquicio traidor
y encrucijadas voraces.

Pacto de Lealtad sellado
con una Lira y el Caduceo.
Compromiso siempre ferreo,
olvidando ese altercado.


Pedro Luis López Pérez (PL.LP)





ADIVIDAMA

Solución anterior: Las Tijeras.

Un barrilito de pon, pon, que no tiene agujero ni tapón.

Solución: Próxima Semana.













viernes, 17 de abril de 2015

CAZADOR CAZADO. Acteón. Serventesio.








Acteón-. No tenía otra afición que la caza. Un día después de haber matado a innumerables animales salvajes sobre el Monte de Citerón y cuando el Sol era más ardiente, llama junto a si a sus compañeros, que corriendo a través de los bosques se entregaban aún con ardor a su diversión favorita: < Alegraos de vuestra jornada- les dijo- Recoged vuestras tiendas y no os fatiguéis más >. Obedecieron todos y se entregaron al descanso. Allí cerca se extendía el Valle de Gargafia, consagrado a Diana. Era un paraje lleno de encantos, sombreado de pinos y cipreses bajo cuyas ramas corría el agua fresca y limpia entre dos riberas esmaltadas de flores, Allí Diana, cansada de tantas correrías, acababa de llegar con las Ninfas que formaban su séquito, con el propósito de bañarse. Acteón que vagaba por el bosque sin rumbo fijo, tuvo la desgracia de penetrar en este vallecito y acercarse al mismo riachuelo. Las Nifas al advertir el ruido y viendo que el ramaje se estremecía, lanzan un grito de espanto. Diana se indigna contra el cazador temerario y recogiendo en el hueco de su mano el agua de la corriente, se la echa en la cara; en aquel mismo momento su cabeza aparece coronada por cuernos arborescentes, su cuello se prolonga, sus brazos se conviertes en piernas largas y delgadas y todo su cuerpo queda cubierto de un pelo jaspeado; en definitiva, queda convertido en Ciervo. Sus perros al descubrirle, le acometen. El quiere gritarles, pero su garganta no puede proferir palabra ni articular sonido alguno, muriendo destrozado por los mismos perros que había amaestrado y alimentado él mismo.













POESÍA

El merodeo provocó indignación
en la Voluntad de la diosa Diana.
El temerario cazador fisgón
sucumbe ante una Hechicería malsana.

En la cabeza pasmosa cornamenta.
El cazador pasa por ser cazado
por sus propios perros de forma cruenta...
Aquellos a los que él había amaestrado.

La Gran diosa manifestó su encono,
lanzando un Trueno de destello fugaz;
desde su Celestial Divino Trono
hizo mortal el miserable disfraz.

Pedro Luis López Pérez (PL.LP)







ADIVIDAMA

Solución anterior: El Vino y el Vinagre.

Dos compañeras van a compás, con los pies delante y los ojos detrás.

Solución: Próxima Semana.







viernes, 10 de abril de 2015

MUSAS EN EL PARNASO. Apolo o Febo. Serventesio.








Apolo o Febo, que conduce el carro del Sol. El primer combate que dió ocasión a que Apolo hiciera uso de sus flechas, fue cuando exterminó la serpiente Pitón, que devastaba la campiña de Tesalia. La piel de este animal servía para cubrir el trípode en que se sentaba la sacerdotisa de Delfos. Orgulloso Apolo con esta victoria, se atrevió a desafiar al Amor y sus dardos. El hijo de Venus sacó de su carcaj dos flechas, una de las cuales terminaba en una punta de oro e infundía el Amor, y otra tenía punta de plomo e inspiraba el odio o el desdén. Cupido dirigió la primera contra Apolo y disparó la segunda a Dafne, hija del río Peneo. Inmediatamente el dios sintió una violenta pasión por la hermosa Ninfa, y ella, lejos de corresponder a sus ternuras, huyó rapidamente y se ocultó a sus miradas. Apolo corre tras ella por donde serpentea el río, y está ya a punto de alcanzar a Dafne cuando ésta, rendida por la fatiga, implora ayuda a Peneo que la transforma en Laurel. Apolo lo adoptó como símbolo, arrancó del tronco algunas ramas y con ellas se tejió una corona, queriendo así que en los siglos venideros el Laurel fuese la halagadora recompensa por la que suspirasen los Poetas, artistas y guerreros.
Presenció la muerte de su hijo Esculapio, famoso médico a quien Júpiter aniquiló con sus rayos, castigándole por haber resucitado a Hipólito, hijo de Teseo. Apolo que no se atrevía a tomar venganza en la propia persona de Júpiter, dió muerte a los Cíclopes que forjaban el rayo. Apolo fué arrojado de los Cielos y condenado a vagar errante por la Tierra, sujeto a los mismos infortunios y desgracias que los simples mortales. Se convirtió en pastor y guardó durante muchos años los rebaños del rey de Tesalia.
Apolo, en su cualidad de dios de la Poesía, intruía a las Musas y con ellas convivía, ya en las cimas del Parnaso, ya en las orillas floridas del Perneso y de la fontana de Hipocrene.





POESÍA



Una Unión de Palabras es la Poesía.
Fusionándose, forman un Misterio;
en una franca y sincera pleitesía, 
sin sostener a ningún vituperio.


Musas sobre las Cimas del Parnaso,
coreando la inspiración y canciones
cuando nuestra Mente está en el ocaso,
implorando las Rimas y abstracciones.

Pedro Luis López Pérez (PL.LP)









ADIVIDAMA

Solución anterior: La Oscuridad.

Dos Hermanos son, uno va a misa, y el otro no.

Solución: Próxima Semana.