Jano, el Rey más antiguo del Lacio, era natural de Tesalia. Cuando llegó a las orillas del Tiber, los habitantes de aquellos salvajes lugares vivían sin religión y sin Leyes. Jano suavizó la brutalidad de sus costumbres y les hizo experimentar los encantos de la inocencia inculcándoles el Amor a la Justicia y a la Honestidad. Cuando Saturno fué arrojado del Cielo, escogió el Lazio por morada y Jano llevó su generosidad con él hasta asociarle a su Imperio. Saturno a su vez le dotó de sagacidad tan extraordinaria que lograba conocer el Pasado, el Presente y el Porvenir.
Numa le levantó un Templo en Roma que permanecía cerrado en tiempo de Paz y era abierto tan pronto como la guerra estallaba. Entonces los caudillos de la Nación, los magistrados y los Pontífices acudían solemnemente al Templo de Jano. Cuando se daban por terminadas las hostilidades se cerraban de nuevo las puertas, no de una manera ordinaria, sino por medio de barras de hierro y valiéndose de cien cerrojos para que resultase cosa larga y difícil de pretender abrirlas y para que el Pueblo comprendiese que la guerra, fuente de infinitas calamidades, no debe de ser emprendidas sin que existan poderosos motivos y sin haberlo antes reflexionado seriamente.
Mi más Profundo Agradecimiento al Gran Equipo Médico de Oncología en Quimio y Radioterapia, a Todo su Personal Sanitario por su Profesionalidad y Humanidad del H.U.C.A. (Hospital. Universitario. Central. de Asturias) en Oviedo.
POESÍA
Los dioses jamás abdican.
Observan, desde su Trono,
las conductas que critican
de osado mortal colono
Manejan a su criterio
el fino hilo del Destino.
Desde pulcro Olimpo Imperio,
trazan lineas del Camino.
Dioses de distintos dogmas.
Religiones seductoras.
Magnitud de Ley y sus normas;
rezo y plegarias sonoras.
La Fe y Fortaleza ciertas
en simbología escrita,
mantiene vivas Alertas
entre la Iglesia y Mezquita.
No más Guerra ni Cruzadas,
justificadas en creencias.
Oraciones amputadas
por añejas diferencias.
ADIVIDAMA
Solución anterior: La Luz.
Una vieja muy arrugadita, en la mano una tranquita.
Solución: Próxima Semana.
















































